Sería paradójico que, en aras de “volver a hacer grande a América”, el gran sueño iliberal y anti-ilustrado del actual presidente de EE.UU, se acabe con una de las instituciones multilaterales de mayor arraigo en el continente.
Sería paradójico que, en aras de “volver a hacer grande a América”, el gran sueño iliberal y anti-ilustrado del actual presidente de EE.UU, se acabe con una de las instituciones multilaterales de mayor arraigo en el continente.