Tras calificar de “mediocres” a los dirigentes que buscan culpables en vez de soluciones ante la pobreza, el arzobispo porteño reclamó “humildad para tratar de generar acuerdos”, pero esta prédica nunca fue escuchada.
Tras calificar de “mediocres” a los dirigentes que buscan culpables en vez de soluciones ante la pobreza, el arzobispo porteño reclamó “humildad para tratar de generar acuerdos”, pero esta prédica nunca fue escuchada.